La iniciativa fue aprobada por el Ministerio de Seguridad Nacional y prevé un esquema federal de asistencia frente a nevadas, temporales, problemas energéticos e inundaciones. El operativo se basa en las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional para los próximos meses
El Gobierno nacional puso en marcha el Plan Invierno 2026, un programa destinado a coordinar la respuesta del Estado ante posibles emergencias derivadas de las bajas temperaturas y los fenómenos climáticos previstos para los próximos meses.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 492/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, y actualiza el esquema implementado en 2024. A partir de ahora, la responsabilidad de coordinar las acciones quedará en manos de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), organismo que asumió las funciones que anteriormente ejercía la ex Dirección Nacional de Operaciones de Protección Civil.
El Plan Invierno 2026
Según la resolución, la AFE actuará como autoridad nacional en materia de emergencias y tendrá a su cargo la articulación del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil (SINAGIR). El organismo ya había tenido una participación destacada durante el verano en los operativos desplegados frente a los incendios forestales registrados en distintas zonas del país.
La decisión se apoya en un informe elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que proyecta para el período mayo-julio condiciones meteorológicas que podrían ubicarse por encima de los valores habituales en varias regiones. Entre las previsiones figuran mayores probabilidades de precipitaciones normales o superiores a las normales en Buenos Aires, La Pampa, el sur de Cuyo y sectores de la Patagonia, junto con temperaturas normales o superiores a los registros históricos en amplias áreas del centro y sur argentino.
Frente a ese escenario, el plan contempla mecanismos de monitoreo permanente y coordinación entre organismos nacionales, provinciales y municipales. Para la elaboración del diagnóstico participaron áreas de Defensa y Protección Civil, Vialidad Nacional, las Fuerzas Federales, el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, la Secretaría de Energía, YPF, el Centro de Información para Emergencias en el Transporte y distintas dependencias especializadas en prevención y logística.
El documento identifica como principales amenazas los temporales de nieve acompañados por fuertes vientos, las nevadas prolongadas, las lluvias sobre nieve acumulada con riesgo de inundaciones o deslaves y las posibles afectaciones en la infraestructura energética. La resolución también recuerda antecedentes de grandes eventos climáticos registrados entre 1970 y 2024 que provocaron evacuaciones, interrupciones de servicios y daños económicos.
Las regiones bajo mayor seguimiento serán la Patagonia, Cuyo y el Noroeste argentino, donde las bajas temperaturas y las condiciones de infraestructura incrementan la exposición a riesgos vinculados al abastecimiento energético y la conectividad.
La ejecución operativa estará a cargo de la Dirección Nacional de Operaciones y Logística de la AFE, que podrá desplegar recursos de manera escalonada según la magnitud de cada emergencia. Ante pedidos de asistencia de las provincias se activará un protocolo específico que contempla la movilización de equipos de respuesta y la instalación de centros de coordinación territorial.
Además, el plan prevé la distribución de insumos para calefacción, combustible y alimentos, así como acciones coordinadas con Parques Nacionales para garantizar el abastecimiento de leña en las zonas que lo requieran.
La resolución lleva la firma de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y entró en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial.
